125 años de presencia evangélica en El Salvador

EN EL SALVADOR. 1896 2021 Lutero se asoma a Centroamérica Enrique Barillas CIENTO VEINTICINCO AÑOS DE PRESENCIA EVANGELICA EN EL SALVADOR 1896 - 2021 PRESENTACIÓN En Helipuerto, finca de mi propiedad en San Pedro Nonualco, La Misión Centroamericana celebra los 125 años de la llegada de los primeros misioneros protestantes a El Salvador. Día de la Iglesia Evangélica Salvadoreña. La pastora de Rosales, esposa del pastor Edildo Rosales, me preguntó sobre donde se dieron las primeras Escuelas Dominicales en El Salvador. Me tocó revisar el libro CIEN AÑOS DE LA PRESENCIA EVANGÉLICA EN EL SALVADOR. Me di cuenta de la necesidad de revisar datos después de 25 años de la celebración de los 100. Intento ampliar los datos tomando como base el libro de 1996 publicado por Comisión de Historia. 96. El hambre de Dios y deseo de servirle se despertó en mi cuando oía a Luis Palaú Predicar en la iglesia Central de la Misión Centroamericana el 15 de marzo de 1970, convirtiéndome al cristianismo protestante. Contador de Time Life y Readest Digest . Comenzaba mi vida a la edad de 19 años. Recién egresado de la Escuela Nacilonal de Comercio, ENCO Gabril García Márquez me instó a conocer mi vocación a las letras en una entrevista televisiva que le hicieron al Premio Novel. Comencé a escribir como loco como lo hizo Gavo. Mi vocación de escritor se refleja cuando tengo 25 libros publicados en Amazon, Blogs de historia, filosofía, culturales en la red. Comencé a escribir en sexto grado ganando un premio por mi poema: Mi Patria. Gracias a la tecnología avanzada de Hoy, Nitro ; Tienes en tus manos y pantalla de tu teléfono celular, éste libro. El mismo con prólogo de Dr. Emilio Núñez y Ladislao Leiva, QDDGO, ambos. Ampliado y actualizado. Hace 125 años que se puso la primera estaca en Costa Rica- 1893- y 500 años. Después de la Reforma de Lutero. 1517- 2021 Luis Palau predicó en el Cafetalón de Santa Tecla. Se esperaba una multitud; llegaron muy pocos. Los pioneros pusieron el manto de Elías a los nuevos obreros. Fue la conmemoración de los primeros cien años. Juraron sobre la Biblia. Yo estuve presenciando. Ha habido intentos de actualizar y ampliar el libro del centenario; aún no se ve. Yo hago mi colaboración que servirá a las nuevas generaciones que buscan su herencia luterana en Centroamérica. La iglesia Central de la Misión Centroamericana, hoy, 2021 lanza su libro conmemorativo a los 125 años de la iniciación de la obra evangélica en El Salvador. ACADÉMICOS SON MIS INSUMOS. Dr., Clifton Holland, Misionero USA en Costa Rica; Joel Escobar, Lic. En Historia UES, en Tesis de graduación; Tony López, Lic. En Teología por UE. ; Luis Aquino, Lic., en Sociología por la UCA; Kevin Morales, Lic. En Filosofía por la UES; Julio Ágreda, Lic. En Teología; Lic. Marlin Reyes, Teología por la UE, Dr. Billy Amaya, médico y pastor del Templo Betel, Santa Ana; Moisés Ramírez, Lic. En Teología; Obed Magaña. Han aportado a mis libros e investigación, en pláticas como en sus escritos; Dr. Jorge Martínez Méndez, Director de Hospital Para Vida. Manuel Ruiz, Royal Rangers de Templo Betel. San Miguel; Han sido insumos de pensamientos en mi rudo caminar. Amigos y colaboradores sapiensales. Labor tan amplia como el del líder espiritual, llámese párroco, Pastor o shamán, no se puede resumir en un libro. He aquí mi aporte sobre El Pastor. Después de ser Pastor Pentecostés por 15 años, 12 como asesor de pastores de 300 de ellos; relacionarme con líderes de las Iglesias protestantes de El Salvador, me creo saber algo del tema. He aquí mi aporte. Henry Burgos Opina El Autor 125 AÑOS DE PRESENCIA EVANGELICA EN EL SALVADOR. CONTENIDO. PRESENTACIÓN 2 Contenido CAPÍTULO 1 ANTECEDENTES 16 Capítulo 2 Los precursores 18 CAPITULO 3 La Consolidación del Evangelio. 32 CAPÍTULO 4 ISURRECCIÓN COMUNISTA EN JUAYÙA: PEDRO BONITO. 36 CAPITULO 5 San Pedro Nonualco y Santa María Ostuma. 27, 1928, 30 y 31 Primeras incursiones. 38 Capítulo 6 Iglesias Históricas 42 Misión Centroamericana, 1896. Bautistas, 1911 . LOS BAUTISTAS Asociación Bautista de El Salvador. 46 Adventistas Y En Centroamérica. Spain 45 TAMBORES DE GUERRA EN CENTROAMÉRICA. Página 50 Violencia Para Resolver los problemas sociales. Mi Conversión a Dios: Cruzada Evangelística de Luis Palau. 70 Pioneros Mundiales de Fuego. Movimiento Carismatico Católico RC. Mormones, Luz del Mundo, RCC: Petrograbados de Corinto Luz del Mundo. Pagina 60 Capítulo 7 Iglesias Pentecostales. 64 Asambleas de Dios, CEADES, 1930 Iglesias de Dios Príncipe de Paz. Hablan en Otras Lenguas. Furia Pentecostal Diluvio Mindial de Lenguas Anélicas Confusión y Gracia. Hablan en otras Lenguas; Católicos renovados y Protestantes Pentecostales. La misma Fuente. Encuentro de Gigantes: Mebius en Volcán de Santa Ana y Berg En Brasil. Federico Ernesto Mebius: Nieto descubre secreto- Tercera Fuerza Mundial. Los Temblorosos. Años 50. En el Monte de Sacrifcio, Volcán de San Salvador. Relato de las Lomas de San Marcelino. Volcán de Santa Ana. Pentecostés en El Salvador. La Obra Apostólica. Se extiende. 85 Simón Cruz Alegía. 94 años- 166 iglesias. Filadelfia, Volcán de Santa Ana. Iglesia histórica de pentecosté Página 90 Cantón Lomas de San Marcelino, Carretera al hotel Cerro Verde. 2 msnm- Aposento Alto salvadoreño Un Lugar Cerca del cielo- p 93 Asambleas de Dios de El Salvador- CEADES- 2021 En Piedra y Mármo: Protestantes Pioneros es Capítulo 8 Renovación Carismática Católica RCC p 90 Capítulo 9 Inundación de grupos Protestantes Proféticos p 104 Capítulo 10 De El Salvador al Mundo. 117 ANEXOS 120 Bibliografía 150 Acerca del Autor Anexos. Comisión de Historia 2021 COMISION DE HISTORIA: 1996. Adonay Leiva COLABORADORES- 1996 PRESENTACION Centenario. Adonaí Leiva PRÓLOGO: Dr. Emilio Antonio Núñez, salvadoreño 155 EN PIEDRA Y MÁRMOL. PROTESTANTES PIONEROS. ENRIQUE BARILLAS Los Jesucristos. PRÓLOGO Nuestra identidad evangélica depende en gran parte de nuestra historia, y por supuesto, depende también de nuestros pioneros, de su lugar de origen y cultura, de su profunda convicción evangélica, de su visión misionera y de las estrategias y los métodos que emplearon para diseminar su mensaje en El Salvador. Además, nuestra identidad evangélica depende de la cultura y situación social que ellos encontraron en este país, y de la manera en que la iglesia fundada hace cien años ha venido desarrollándose en el esfuerzo para comunicar en una sociedad cambiante el Evangelio inmutable de la gracia de Dios. Querámoslo o no, hay una manera de ser y de hacer que lleva el sello inconfundible de la iglesia en la cual nos hemos formado en nuestra vida espiritual y ética. Sin embargo, la lectura de este libro nos ayudará a conocernos mejor a nosotros mismos, y a otros hermanos en Cristo, bajo el resplandor del pasado. Ampliamos el conocimiento de lo que somos cuando sabemos de dónde venimos, y adonde queremos llegar en nuestro peregrinaje cristiano aquí en el planeta Tierra. Es obvia la perspectiva interdenominacional de estas páginas, las cuales se dirigen a todo el conglomerado evangélico de El Salvador, sin pasar por alto la obra pionera de las iglesias fundadas por la Misión Centroamericana. Los pioneros Inevitablemente, este libro es también biográfico. No podemos escribir Historia sin mencionar los personajes que la hicieron posible, ni podemos escribir biografía aparte de la situación histórica que le sirvió de marco al personaje o a los personajes que deseamos presentar. Es imposible narrar la historia de la Iglesia Evangélica de este país dejando por un lado la figura cimera de los pioneros; es decir, aquellos siervos y siervas de Dios que se caracterizaron por su incondicional entrega a establecer aquí el testimonio evangélico para bendición del pueblo salvadoreño. Algunos de aquellos héroes de la fe fueron promovidos a la patria celestial muy temprano en su carrera misionera. A nosotros, su muerte puede parecernos prematura; pero no cabe duda que ocurrió en el tiempo de Dios, en el cumplimiento de su propósito perfecto y soberano. Que conste, cuando hablamos de nuestros pioneros tenemos también muy en cuenta a los que nacieron en el solar patrio, a nuestros hermanos en Cristo que son también nuestros hermanos de raza, cultura e historia. Entre los héroes de la fe evangélica en estas tierras, ocupan también lugar de honor salvadoreños y salvadoreñas ilustres cuya obra de amor jamás olvidará nuestro Dios. Cultivemos, especialmente en la mente y en el corazón de niños y jóvenes, el recuerdo de los esfuerzos, los sufrimientos y los logros de estos héroes. No permitamos que para las nuevas generaciones la memoria del origen de nuestra iglesia se convierta en olvido. Volvamos la mirada al Antiguo Testamento, e imitemos a los israelitas piadosos en su profundo deseo de contar y cantar las maravillas que el Señor había hecho a favor de su pueblo. El énfasis en la historia contribuyó en gran manera a mantener la identidad y solidaridad de la nación escogida, aun en las circunstancias más difíciles. Sin adorar a sus próceres, los israelitas fieles los veían con respeto, admiración y gratitud; repetían sus enseñanzas, celebraban sus hazañas de fe, y magnificaban su ejemplo de fidelidad al Señor. En nuestro caso, no se trata de "rendirle culto a los héroes', sino de reconocer la parte importantísima que ellos tuvieron en la fundación y consolidación de la Iglesia Evangélica de este país. Se trata de levantar para la gloria de Dios, ante los ojos de niños y jóvenes que andan quizá en busca de héroes, el ejemplo magnífico de hombres y mujeres que gastaron su vida, no en vano, edificando la Iglesia Evangélica en El Salvador. Historia de todos Era de esperarse que este libro les diera realce a los pioneros, enviados por la Misión Centroamericana en 1896. Ellos abrieron brecha en mentes y corazones, y luego, juntamente con algunos de sus primeros discípulos - primicias de la cosecha que estaba por venir - colocaron las bases del movimiento evangélico salvadoreño. ¡Honor al que honor merece! Pero esta historia no le es ajena a ninguna de las Iglesias hermanas plantadas aquí por misioneros de otras denominaciones, años después de la llegada de aquellos pioneros. A todos nos interesa conocer la historia de lo que el Señor de la mies ha venido haciendo entre nosotros, por medio de las diferentes iglesias, en el devenir del siglo veinte. No podemos hablar de la historia de nuestra propia asociación de iglesias, o denominación, sin pensar en la de otros cuerpos eclesiásticos que forman parte de la comunidad evangélica nacional. Aunque no siempre hayamos expresado, como debiéramos la unidad cristiana, en el plano interdenominacional. Estamos ya unidos en Cristo por la fe en El (Juan 17; Ef. 2: 11 ·22; 4: 1 · 16; 1 Cor. 12: 12-26). En consecuencia, no somos llamados a crecer en soledad, sino en la auténtica solidaridad cristiana, la cual es posible para todos los que hemos nacido de nuevo por el poder de la Palabra y del Espíritu, 'mediante el poder de la resurrección de Jesucristo" (Jn. 3:1-13; Tito 3:4-6; 1 Ped. 1:3). Por haber confiado en el Señor Jesús, somos hijos de Dios (Jn. 1: 12), y hermanos de los hijos de Dios. En esta relación familiar podemos cultivar el amor fraternal y colaborar en la gran tarea misionera, la cual consiste funda­mentalmente en hacer discípulos de todas las naciones (Mt. 28:18-20). Historia no definitiva Los autores de esta historia de la Iglesia Evangélica salvadoreña, merecen nuestra admiración y gratitud por su meritoria labor. No ha sido fácil escribir una historia que cubre, aunque sea a grandes rasgos, cien años de existencia y crecimiento de la Iglesia Evangélica en esta nación. El solo trabajo de recopilar y seleccionar datos de tantas iglesias, denominaciones y otras agencias misioneras de servicio, es agobiante, y merece nuestro aplauso. Los autores han ampliado brechas, encontrado importantes mojones, y señalado rumbos que debemos seguir en la búsqueda de nuestro pasado, y en la evaluación de nuestro presente, con la mira puesta en un futuro mejor. En la ciencia de la historia, por el mismo hecho de ser una ciencia, no es posible decir que determinada obra de carácter histórico es 'definitiva". Siempre habrá lectores acuciosos que encontrarán en la narración datos que será necesario verificar, y temas que deben ampliarse, o corregirse. Existe la enumeración y descripción de hechos históricos, y la interpretación o hermenéutica de la historia. Es más, se hace inevitable una filosofía de la historia. No todos tenemos la misma manera de analizar lo ya acontecido, ni de evaluarlas acciones de los personajes que 'han hecho historia". En otras palabras, hay todavía mucho terreno que conquistar en la investigación histórica. Lo divino y lo humano El desarrollo de la Iglesia Evangélica en El Salvador, como en el caso de todas las iglesias en todas partes del mundo, es el resultado de la acción providencial del Señor, quien ha dispuesto que seres humanos, sujetos a no pocas debilidades, sean instrumentos en sus manos 'para evangelizar al pueblo salvadoreño. Con mucha razón decimos que la obra misionera es del Señor, y no del ser humano. Porque en este país el Señor ha estado siempre con su Iglesia, ésta se ha mantenido firme aún en los tiempos más difíciles. A la vez, porque lo humano siempre ha sido parte de la escena eclesiástica, y porque la iglesia milita en un contexto cultural y social donde se manifiestan, como en todo el mundo, los poderes del anti-Reino, no todo ha sido fácil ni placentero. Ha-habido oposición externa, y luchas internas que afrontar. El terreno no siempre ha sido generoso en respuesta a los esfuerzos del que lleva la semilla de la Palabra de Dios. Muchas veces ha sido inevitable que el sembrador derrame sudor y lágrimas para abrir el surco donde caerá la bendita simiente del Evangelio. Antes de una cosecha acompañada con himnos de alegría, puede haber una siembra dolorosa, regada con abundantes lágrimas, y hasta con sangre. Cien Años de Presencia Evangélica en El Salvador A través de los años no han faltado motivos de desánimo y frustración. Si tenemos en cuenta la fragilidad humana, es posible decir que no todo ha sido victoria y regocijo en el pueblo del Señor. No se ha perdido la guerra espiritual, pero el maligno ha ganado batallas en su lucha contra los que anuncian el Evangelio. No hay lugar para un triunfalismo ingenuo en el estudio serio, objetivo, de cien años de historia evangélica en El Salvador. Sin embargo, porque el Señor ha estado en todo tiempo con los suyos, y porque Él ha dado el crecimiento, hay cantos de victoria y de alabanza para su glorioso nombre, en el centenario de la obra que es su obra en este país. Iglesia visible Pasaron muchos años antes de que los evangélicos se hicieran sentir de manera especial en la sociedad salvadoreña. Ahora están cambiando esa situación mediante sus logros dentro de la iglesia y fuera de ella. Por ejemplo: (1) su extraordinario crecimiento numérico; (2) el tamaño y arquitectura de varios de sus templos; (3) su presencia en sectores sociales que por muchos años no habían sido alcanzados ampliamente con el Evangelio; (4) su despertar en cuanto a la responsabilidad social del cristiano y de la Iglesia; (5) su obra educativa que ha llegado al nivel universitario, después de una larga historia de esfuerzos en pro de la educación nacional, en escuelas y colegios evangélicos; (6) su colaboración en el área de salud; (7) su uso constante de los medios modernos de comunicación; (8) su nuevo interés y esfuerzo a favor del desarrollo integral y sostenible del país; (9) su participación en la tarea de llevar a otros las Sagradas Escrituras; y (1 O) su mensaje de transformación individual y social mediante el poder del Evangelio. De una iglesia nacional integrada por miembros que en su gran mayoría vivían de espaldas a la problemática económica, social y política de su patria, porque se creían apolíticos, han surgido ahora líderes que son conscientes de las implicaciones sociales del Evangelio, y ven la necesidad de una acción cristiana que no se limite a las cosas del espíritu y del más allá. Sin lugar a dudas, el despertar del interés en alcanzar con el Evangelio a todos los seres humanos y a todo el ser humano, es loable, toda vez que el pueblo evangélico no pierda su gran distintivo, es decir su deseo ferviente de anunciar el mensaje bíblico que exige la regeneración individual, el cambio interno, profundo, que sólo Cristo puede efectuar y que se traduce en una nueva calidad de vida para bendición del creyente mismo, de su familia, y de su comunidad. Triunfalismo o realismo La Iglesia Evangélica salvadoreña está viviendo uno de los mejores momentos de su historia. De ello da testimonio este libro. Su contenido PROLOGO Es animador, y arranca de nuestra alma un sincero "¡Gloria al Señor!". Por otra parte, reconocemos que existe para la Iglesia Evangélica de El Salvador y de otros países latinoamericanos, el peligro de pasar de un complejo de minoría al triunfalismo basado en estadísticas que no siempre reflejan un crecimiento integral de la iglesia, esto es, el crecimiento en calidad acompañado por el crecimiento en cantidad. Para el crecimiento integral hay requisitos fundamentales como los siguientes: (1) la enseñanza fiel, sistemática y pertinente de las Sagradas Escrituras en el hogar cristiano y en la iglesia local; (2) el aprendizaje humilde y diligente de la Palabra de Dios; (3) la obediencia incondicional, tanto del maestro como del discípulo, a lo que dice el Señor. Esta obediencia la consigue el cristiano, aún en los momentos más críticos, si en espíritu de oración depende del poder del Espíritu y de la Palabra inspirada por El. Anticipo de bendición Este libro es testimonio elocuente de grandes bendiciones que nuestro Dios le ha dado a su iglesia en El Salvador, y por medio de ella a centenares de miles de personas que han encontrado su salvación en Cristo. El que esto escribe es una de esas personas, y su gratitud al Señor y a su Iglesia ha crecido al leer estas páginas que producen en el corazón creyente alabanzas a Aquel que merece todo honor y toda gloria por siempre. Decisión personal Lo que Dios ha hecho a favor de su pueblo es como un anticipo de las 'cosas mayores" que Él puede hacer en el futuro. Se espera que el mensaje histórico de este libro mueva a muchos lectores cristianos a participar, por amor y gratitud al Señor, con más entusiasmo que nunca, en el cumplimiento de la misión cristiana en El Salvador, y desde El Salvador a todas las naciones. Hasta que El venga La iglesia evangélica salvadoreña puede cruzar con pie firme las puertas del nuevo siglo, porque tiene la certidumbre de que el Señor Jesucristo estará con ella todos los días, hasta el fin de la presente era, cuando El vendrá por todos los que creemos en El. Mientras tanto, es imperativo seguir trabajando mientras esperamos, y seguir esperando mientras trabajamos en pro de los intereses sagrados del Reino de Dios. Dr. Emilio Antonio Núñez. Rector universidad .

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